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Isabel Garzón

Esta vida no es de prueba, ¡Vívela!

Hazte responsable

¡Buenos días!

A medida que pasan los días aumenta el nerviosismo. Creemos que no podemos elegir cómo sentirnos, porque nos dejamos arrastrar por lo que pasa, ahora vemos la rabia que da la falta de responsabilidad de muchos, que hacen que las decisiones de otros nos afecten a todos, pero con una adecuada gestión emocional encontraremos un poco más de calma mental para afrontar la situación presente.

Porque lo que decidamos hoy en nuestro presente afectará a lo que venga después, lo que llamamos futuro.

Más allá de las recomendaciones que podamos recibir, hay algo que debemos tener presente. Sentir dolor, angustia, miedo e incluso desesperanza es completamente normal.

No podemos menospreciar la situación actual, no debemos disimular, obviar, mirar a otro lado, como si con nosotros no fuese.

Unos lo harán mejor y otros peor. Cada persona toma decisiones, dispone de unos recursos propios, esos que le ha otorgado su propia experiencia. Sin embargo, todos y sin excepción, estamos obligados a sacar nuevos recursos, nuevos enfoques que harán desplegar nuevas habilidades.

Estoy cada día más nervioso, ya no sé qué hacer, ¿Qué va a pasar? ¿Qué nos espera? , la gente es irresponsable, cuando va a acabar esto…… Estos son de los comentarios que más podemos escuchar estos días. Amigos, familiares, vecinos, compañeros de trabajo…

Unos piensan ya el desconfinamiento, otros afrontan un escalamiento con angustia y preocupación y cada uno lo afronta a su manera.

Hablamos de mantener la esperanza, de que todo va a salir bien y queda menos para recuperar nuestra vida.  Pero sabemos que esto no ayuda muchas veces cuando en la mente tengo miedo, preocupación, angustia, por lo que puede o creo que va a pasar.

Cuando los ánimos no ayudan hay que hacer algo con ello, porque de eso dependen mis decisiones.

Por mucho que queramos o alguien nos lo sugiera, no vamos a poder sustituir el miedo por la alegría, la angustia por la felicidad con un chasquido de dedos.

Puedo hacerlo y funciona unos minutos, pero como siempre digo hay que saber como son los mecanismos de la mente.

Si lo que siento es angustia por no saber qué va a ser de mi trabajo, de nada sirve que intente pensar en cosas alegres. En el universo mental no es un juego de dados en los que tiro otra vez y listo.

 

Lo que debemos hacer es un compromiso con nosotros mismos… con responsabilidad y coherencia.

 

Aceptar todas mis emociones. Dar cabida al nerviosismo que me genera miedo, angustia y frustración. Darle un sitio a la tristeza, para que se exprese, para que me hable.

Escucho y acepto cada sensación, sentimiento y emoción. Pero eso sí, elegir y decidir de forma consciente a que le doy el poder. Porque sé que lo que yo decida, dirigirá lo que esté por venir.

No me cansaré de repetir que tenemos que entrenar la atención para ganar en bienestar. Esto significa básicamente entrenar nuestro enfoque mental y calibrarlo.

ES ser consciente de que lo que ahora mismo haga, decida Importa solo el aquí y ahora, dirigirá lo que pasará después. Cuando anticipas imaginas cosas que no han sucedido.

¿Qué necesitas ahora para estar bien, para tener calma?

¡Que tengas un día extraordinario!

 

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