Isabel Garzón

Esta vida no es de prueba, ¡Vívela!

¿Qué pasa cuando algo me puede?

¡Buenos días!

Seguimos con esos días que todo nos puede, ayer nos preguntábamos.

¿Qué es lo que nos pasa en esos días en que todo nos puede?

 

La psicología de la motivación nos enseña algo llamativo: los altibajos nos enriquecen como seres humanos. Pasar por esas épocas en que uno es capaz de comerse el mundo y al poco, el mundo nos come a nosotros, pueden darnos la oportunidad de enseñarnos varias cosas. La primera, que no somos infalibles, que nos podemos equivocar, que sobre todo no podemos olvidar que somos humanos y que tocar fondo de vez en cuando entra dentro de la normalidad.

 

Por otro lado, saber por qué nos venimos abajo y qué hay detrás del desánimo nos permite conocernos mejor. No obstante, hay un problema y es que no nos agradan esos bajones y nos defendemos de ellos como quien se quita de encima algo incómodo que prefiere tener lejos.

Camuflamos el malestar sin llegar a entenderlo, sin saber cómo gestionar esas realidades ocultas que tantas veces apagan nuestras ganas de comernos el mundo. Este es uno de los principios de la mente, evitar dolor y buscar placer.

Así, y casi sin darnos cuenta, esos problemas se enquistan y el cerebro entra en un ciclo de altibajos constantes en los que es muy fácil derivar en la indefensión, impotencia, ansiedad convirtiéndose en una depresión camuflada.  

Los días en que todo nos puede deben ser muy puntuales en el tiempo y no algo recurrente. Tenemos que recordar que la mente graba, normaliza… por repetición.

ES ahí en esos momentos en los que no queda otra opción que hablar con nosotros mismos y favorecer el autocuidado emocional.

Ahora a trabajar… Observa la misma situación con la que trabajaste ayer u otra, la decisión es tuya.

¿Por qué me siento así? ¿Qué hay detrás del desánimo?

 

¿De qué te has dado cuenta con todo esto?

¡Que tengas un día extraordinario!

 

¿Quieres tu propio entrenador emocional?

¡Buenos días APP!

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