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Isabel Garzón

Esta vida no es de prueba, ¡Vívela!

La intención positiva del miedo

¡Buenos días!

Seguimos identificando los miedos, entendiendo y comprendiendo para poder gestionarlo.

El miedo solo es una emoción que, una vez entendida, nos lleva a comprender que es útil en un abanico de situaciones muy limitadas y que experimentaremos muy pocas veces en la vida.

La mayoría de los temores que vivimos son preocupaciones y pensamientos irracionales que cuanto antes empecemos a identificar y a sobrellevar, antes empezaremos a disfrutar de las cosas que realmente merecen la pena.

Porque detrás de nuestros miedos siempre hay oportunidades que conocer para seguir creciendo y superando nuestras barreras mentales.

PASO 4. LA INTENCIÓN POSITIVA.

Toda emoción tiene de base una intención positiva. Te tocará a ti descubrirla.

Cuando hablamos de una intención positiva, es que el miedo nos sirve para algo, nos protege de algo o nos pone de manifiesto un reto o nos previene de algo.

El hecho de que una acción, síntoma o comportamiento pueda tenga detrás una intención positiva no justifica dicho comportamiento, ni lo hace aceptable ni correcto. Solo es información para usarla y ser proactivo.

Puedes convertir tu miedo en tu aliado. Para ello hay que descubrir que nos dice el miedo, que te está pidiendo que hagas, para así convertirlo en un aliado y no en un enemigo.

Déjame que te cuente algo sobre el miedo. Hay teorías que demuestran que hay una relación entre el miedo y la eficiencia en el rendimiento. Mantener un nivel óptimo de miedo puede mejorar el rendimiento de tus acciones.

Por ejemplo: Cuando te planteas un objetivo y éste no es lo suficientemente retador no se activa la emoción del miedo, minimizando así tu rendimiento. De la misma forma, cuando la reacción del miedo es excesiva y sobrepasas el nivel óptimo, el miedo te bloqueará emocionalmente y no te dejará pasar a la acción.

La intención o propósito positivo detrás del “miedo” es normalmente “seguridad

Y ahora observa tu miedo mira a ver que te dice, que intención positiva tiene, ¿de qué te previene?, ¿de qué te protege? ¿para que te sirve ese miedo?

Cuando contestas a esto, observas al miedo desde otra perspectiva, y puedes ser más objetivo y proactivo.

Al final te das cuenta que ese miedo está condicionado a experiencias pasadas, que puede ser que en su momento te sirvieran pero ahora te das cuenta que no te sirve. Entonces es el momento de gestionarlo de otra manera.

 

Ahora Observa, toma conciencia de tus éxitos anteriores. Toma conciencia de los recursos que utilizaste para alcanzarlos. Toma conciencia de todos tus talentos y cómo puedes ponerlos a tu servicio ante la situación desencadenante del miedo.

Observa y toma conciencia de todas las fortalezas de las que dispones.

 ¿Cuáles de ellas te pueden ayudar ahora?

 

¡Que tengas un día extraordinario!

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