Isabel Garzón

Esta vida no es de prueba, ¡Vívela!

Afrontar las preocupaciones

¡Buenos días!

Vamos a observar desde otro punto de vista como afrontar las preocupaciones y que estas no invadan nuestros pensamientos constantemente.

Primero, describe el problema que te preocupa, con lujo de detalles.

Luego, escribe todo lo que crees que podría suceder.

Lee lo que has escrito y trata de pensar objetivamente, ¿no estarás exagerando un poco sobre las consecuencias que podría tener el problema?

Intenta pensar en lo que diría de esto la persona que más admiras, ¿Cuáles son las diferencias, en comparación con lo que tú piensas?
Tacha lo que quizás podría ser un poco exagerado y, probablemente, verás que el problema no es tan grave como parecía en un principio.
Otra manera es que te graves contando la situación o problema, déjate llevar no pienses solo exprésate. Cuando acabes, deja pasar unos minutos, vete a beber agua por ejemplo y luego escucha como si tu mejor amigo te contara la situación.

¿Qué le dirías?

Si observas tendemos a dar consejos a otros que no nos aplicamos y es el momento de escucharlos.

Otra manera, Cambia el canal, al igual que cuando ves la TV y algo no te gusta lo cambias, los pensamientos también los puedes cambiar, solo tienes que entrenarlo.

Enfócate en los pensamientos positivos: cada vez que te sientas preocupado por algo, concéntrate en cambiar ese pensamiento por uno positivo. No lo luches los pensamientos negativos están y hay que aceptar que estén, pero sin aferrarte a ellos, es decir, acepto que estas aquí pero ahora no te puedo prestar atención y llevo mi mente a otro lado.

Se trata de quitarle energía a los pensamientos negativos para que pesen más los positivos. Recuerda que donde pones tu atención pones tu energía, y tenemos el sistema reticular activador que hará de imán y atraerá el mismo tipo de energía.


Cuando pasamos por una mala racha, época, situación tendemos a ver todo negro sin darnos cuenta que tenemos mil razones para sentirnos bien. Solo es una decisión que debes tomar, céntrate en aquello que sí tienes y no en lo que te falta. Los motivos para ser agradecido son muy personales, pero puedes disfrutar y agradecer, por ejemplo, que estás vivo, que respiras, que tienes un techo, un trabajo… etc… cada uno puede elegir lo que quiera.

Ten la seguridad de que cualquier problema que se presente, podrás resolverlo o superarlo: la preocupación muchas veces viene del miedo. El miedo nos hace ver cada problema más grande de lo que realmente es. Una clave, vernos y sentirnos nosotros mismos más grandes que el problema en cuestión. Para ello es necesario tener confianza en uno mismo y saber que no hay adversidad que no seamos capaces de superar.

Y nunca olvides lo siguiente: aunque a veces nos cueste ver esto claridad, estar bien y ser feliz son decisiones que se toman. Debemos hacernos conscientes del gran poder que está dentro de cada uno de nosotros. Cuando nos proponemos algo, solo debemos tener confianza y la certeza de que lo podemos lograr y hacer lo que corresponda para conseguirlo.

Y ahora ¿crees que tienes herramientas para poder afrontar las preocupaciones?


¡Que tengas un día extraordinario!


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